ZONA DE DESCANSO
HOME    MUSIC ZONA DE DESCANSO   VIDEO CONTACT
© copyright 2013 torontochristianradio
HOME    MUSIC ZONA DE DESCANSO   VIDEO CONTACT
Mas que música para tu vida Christian Radioo Toronto .com

La Biblia dice:

“Aquellos que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas, levantarán alas como águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán” Isaías 40:31.

En la primera parte de este tema hablamos cómo los aguiluchos aprenden a volar. Después de su nacimiento el ave sólo come y duerme pero cuando sus alas comienzan a crecer, mamá águila se encarga que el nido ya no sea un lugar tan confortable de modo que el aguilucho quiera salir y aprender a volar. Este es un proceso que asusta bastante. Pero la mamá mantiene una estrecha vigilancia sobre su pequeño d modo que si corre el riesgo de caer ella vuela por debajo y lo recoge sobre sus alas para que no se lastime. Este es un proceso de aprendizaje. Finalmente el aguilucho aprende a volar, alto en los cielos así como su mamá águila.

Es entonces cuando puede enfrentar la vida por si mismo.

Hoy quiero hablarte acerca de como el águila controla el viento, renueva sus fuerzas y trata con las enfermedades y la muerte. Todos sabemos que las águilas no viven en los lugares bajos como lo hacen los otros pájaros. Ellas fueron creadas para volar en los lugares altos. Pueden volar tan alto que no son vistos por el ojo humano, ni alcanzados por el rifle de un cazador. Como veremos, Dios nos hizo a los humanos también para que volásemos también en lugares altos.

No necesitamos vivir una vida miserable sin esperanza, llena de temor y desesperación.

Nuestra mente puede ser renovada cuando entendemos los propósitos de Dios para cada una de nosotras. Podemos ser libres del control de pensamientos y conductas destructivas, Dios quiere que seamos puras y santas y lleguemos a ser como Jesucristo su Hijo. Cuando las águilas viven libres son las aves más limpias, pero cuando están en cautividad son las más sucias. Cuando nosotras somos libres y vivimos en estrecho compañerismo con Dios, reflejamos su carácter.


Rehusamos a entregarnos a los malos pensamientos, a las mentiras, a la desesperanza, al chisme, al robo, a codiciar la mujer del otro, a los celos y envidias, o querer lo que no nos pertenece.


Esa clase de pensamientos ensucia nuestra mente, ¡pero la compañía de Dios y su comunión nos limpia!.


Las águilas no vuelan, se remontan. En vez de usar sus propias fuerzas y mover sus alas como lo hacen los otros pájaros, usan las corrientes de los vientos para volar alto.


El águila se sienta sobre la roca y “lee” o “estudia” el viento. Cuando el tiempo es perfecto sale y se eleva con sus grandes alas. Sin esfuerzo, sólo expandiendo sus alas y se eleva más y más alto hacia el cielo.


La Biblia se refiere al Espíritu Santo de Dios como un viento. Nosotras podemos cooperar con el Espíritu Santo y permitir que la Palabra de Dios nos levante más cerca de Jesús. No podemos mejorar nuestras vidas por nuestros propios esfuerzos, si no permitiéndole a Dios que lo haga. Somos salvos por la gracia de Dios y crecemos y maduramos en la fe sólo por Su gracia.


Las águilas pasan a través de un tiempo de renovación.


Cuando alcanzan alrededor de los sesenta años de edad ¡necesitan un tiempo de renovación!. El águila busca un lugar secreto allí arriba en las montañas.


Comienza a arrancarse las plumas que han sido dañadas por años. Como resultado sangrará mucho. Entonces esperará pacientemente que los rayos del sol le sanen. Pasando por este proceso de renovación el águila se libra de del peso muerto e innecesario de sus plumas y deja lugar para un nuevo crecimiento.


Si no fuera por este tratamiento de limpieza no podría vivir tanto como generalmente lo hace arriba de los 120 años.


Como las águilas nosotros también a veces necesitamos de pasar por un proceso de renovación en nuestras vidas para librarnos de nosotras mismas de pesos muertos e innecesarios y de cosas que no nos permitan crecer espiritualmente. Cuando Dios nos renueva, Él corta cosas infructíferas en nosotros para hacernos más fructíferas.


¿De qué frutos estamos hablando?. Pueden ser la paz, el amor, el gozo, la bondad, la honestidad, la compasión, el auto control y mucho más.


Comenzaremos a entender que los tiempos difíciles en la vida, que sono muy desagradables y dolorosos, puedan ser usados para enseñarnos y cambiarnos en mejores personas. Así que deberíamos no tratar de huir del sufrimiento, sino cooperar con Dios creyendo en sus palabra que nos dice: “Todas las cosas ayudan para bien de aquellos que aman a Dios” (Romanos 8:28)


Las águilas se enferman, así como nos sucede a los seres humanos. Cuando un águila se enferma, no tiene un doctor a quien acudir. Pero instintivamente sabe que el sol le puede traer sanidad. Es por eso que simplemente busca un lugar favorito en las altas montañas y sólo espera que los rayos del sol lo sanen.


¿No es cierto que cuando nos enfermamos tratamos de buscar la manera de sentirnos mejor?. Algunas personas van al doctor, otros usan medicina natural, y otros tan sólo esperan sentirse mejor pronto. Deberíamos siempre hacer lo mejor por nuestra salud y estar agradecidas si tenemos ayuda médica accesible. Pero nunca olvidemos que nuestro Padre Celestial nos conoce y cuida. Quiere que recurramos a Él en nuestra enfermedad y confiemos que puede sanarnos.


Puede ser que haya algo que quiere enseñarnos a través del sufrimiento y la enfermedad. La Biblia nos dice que debemos aprender a perseverar y crecer en nuestro carácter a través del sufrimiento.


Cuando dependemos de Dios en nuestra necesidad, su Santo Espíritu llena nuestros corazones con esperanza. Él está con nosotros para cuidarnos.


Algo más quiero decirte. El águila tiene que morir.


Cuando un águila está cerca de morir, vuela a su lugar favorito de la montaña, abre sus alas alrededor de si mismo, mira los rayos de sol y muere. ¡Eso es lo que hace un águila!.


Cuando una persona conoce a Dios puede morir con dignidad y con una maravillosa esperanza.


El Salmo 116:15 dice así: “Preciosa es a los ojos de Dios la muerte de sus santos”. Este mundo no es nuestro hogar permanente. Por eso Jesucristo dijo a sus discípulos antes de morir: “No se preocupen ni sufran. Si confían en Dios confíen también en mi. Allá donde vive mi Padre hay muchas moradas y voy a prepararlas para cuando vayan. Cuando todo esté listo, volveré y me los llevaré a ustedes, para que estén siempre donde yo esté.” (Juan 14:1-4)


Así como el águila mira el sol mientras espera el momento de su muerte, nosotras podemos mirar a Dios cuando nos llegue el momento de morir. Podemos morir cono esperanza y confianza en sus eternas promesas.


Jesucristo dijo: “Yo soy la resurrección y la vida, aquellos que creen mi, vivirán, aunque mueran y aquel que vive y cree en mi jamás morirá”. ¿Crees esto?.


Así es todos moriremos algún día, lo importante es estar preparados para esa experiencia. La Biblia nos enseña que hay vida más allá y ahora y aquí es el momento de prepararnos para ese viaje a la eternidad.


Jesús dijo: “Yo soy el camino, la verdad, y la vida nadie viene al Padre si no es por mi”.


Jesús es el camino a Dios, un día como las águilas nos remontaremos a las alturas a vivir con Dios para siempre.


¿Ya crees en Cristo como el camino a la Vida Eterna?. Si no es así, decídete hoy mismo Cree en Jesucristo como tu Salvador. Dile en oración: Jesús creo en ti, te recibo en mi vida, perdona mis pecados y dame la seguridad y la esperanza que viviré contigo para siempre.


15 Comentarios

Anónimo dice:

15 abril 2017 a las 17:07

Hermoso Dios le bendiga


Donaldo A Alvarez dice:

3 mayo 2017 a las 13:49

Tremendo mensaje, es buen ejemplo a seguir, todo con fe es posible y de nuevo tremendo mensaje .


Fresia dice:

6 julio 2017 a las 11:56

El espíritu santo vino a mi De noche y me reveló que como un pajarillo enjaulado estaba mi vida eso me llevo a vuscar y encontré este mensaje es ora de convertirme en un águila y dejar de vivir como un pájaro. …gracias


Anónimo dice:

29 agosto 2017 a las 6:58

Muchas gracias por dejarse guiar por el Espíritu Santo. Realmente este mensaje es alentador y muy edificante.


Gerardo Duarte Govea dice:

2 septiembre 2017 a las 0:23

Alentador mensaje, gracias, es tiempo de dejar de vivir como las gallinas con la cabeza en la tierra y remontarnos a las alturas como las águilas.


Nao dice:

20 septiembre 2017 a las 1:33

Yo no voy hablar por todos. Yo voy ablar de mi, y quiero ser realista yo leo y leo del águila pero créanme que no la puedo alcanzar pero si he cambiado algunas cosas que me han unido más a Dios y esos cambios me han hecho más humana como por ejemplo renunciar a una relación de 15 años con un hombre casado porque el Águila me enseñó que yo valgo mucho para mí Señor Jesus y que con todas mis malas acciones yo hago que su Espíritu sufra y hasta llore. Solo si les lpuedo decir el no te quiere, el nunca va a abandonar su familia porque hay mucha historia y también porque el sabe que no puede confiar en ti. Y que tu solo eres simplemente como un REFRESCO que tomas cundo tiene sed de ti. Y solo te deja fustraviones. O más bien como decimos en mi Medellín Colombia nos dejan como sapo de tomatera. Para los que no saben con los ojos desorbitados. Bueno mis mujeres bellas las invito a que se renueven como yo. Yo les podría contar tantas cosas pero no les crean a los hombres casados. Pero si créanle que después de estar con tigo vuelve a su casa y con su esposa, porque tú así lo quieres. M sufras más persigue el Aguila para que te llenes y recojas sabiduría porque de lo contrario siempre serás como las migajas que solo se las comen los pobrecitos perritos.


Mabel dice:

22 septiembre 2017 a las 13:58

Mensaje muy alentador y tan lleno de Cristo!!


Yanira dice:

25 octubre 2017 a las 11:26

Gloria a Dios este mensaje a sido de bendición para mi vida .el señor por no medio de varios evangelistas me han dicho que soy águila y aprendí de varias cualidades qué ésta ave tiene


Anónimo dice:

6 noviembre 2017 a las 23:18

AMEN


Juvenal López M. dice:

23 diciembre 2017 a las 19:17

Me gustó…


Aracelis Mercedes dice:

23 enero 2018 a las 22:05

Wsooo, bello mensaje, si pudiéramos tomar el mensaje vivido y imitar la águila fuéramos más que vencedores.


Anónimo dice:

23 enero 2018 a las 23:55

Amen muy hermoso mensaje


Anónimo dice:

21 marzo 2018 a las 22:23

Muy precioso linda palabra


Anonimo dice:

5 abril 2018 a las 8:57

Le doy gracias a Dios por esa persona q con sabiduria habla de aguila y puede ensrñar a muchos . Le bendigo. He pasado por ese proceso d arrancarm las plumas pero Dios siempre estuvo ahi , hoy estoy mas enanorada y agradecida q nunca , solo quiero q Él me ayude a ver y entender q yo soy un aguila y puedo lograr muchas cosas y aleje todo miedo e inseguridad d mi vida en el nombr d Jesus. Les bendigo


Anónimo dice:

2 mayo 2018 a las 19:31

Muy buena la enseñanza. me bendice.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


Comentario



Nombre


Correo electrónico


Web



Guardar mi nombre, correo electrónico y sitio web en este navegador para la próxima vez que haga un comentario.


Busca tu tema de interés:


Buscar

Calendario de Oración

0

Los líderes de las iglesias…

20 julio 2018

0

Las damas de RTM Mujeres de Esperanza…

19 julio 2018

1

Madres que tengan más oportunidades de estudiar la Palabra de Dios…


La Biblia menciona al águila 38 veces. Este Rey de los pájaros es un ejemplo de cómo Dios trata con nosotros. Para aquellos que conocen y confían en Dios, Él les promete que se elevarán alto como las águilas.

Así como mamá águila les enseña a sus aguiluchos a volar dejando la seguridad de su nido, así mismo Dios agranda nuestra fe permitiéndonos pruebas y dificultades en nuestras vidas. Pero es muy importante para nosotros depender de Él siempre, de modo que no seamos aplastados por nuestras circunstancias.


La Biblia dice:


“Aquellos que esperan en el Señor renovarán sus fuerzas, levantarán alas como águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán” Isaías 40:31.


En la primera parte de este tema hablamos cómo los aguiluchos aprenden a volar. Después de su nacimiento el ave sólo come y duerme pero cuando sus alas comienzan a crecer, mamá águila se encarga que el nido ya no sea un lugar tan confortable de modo que el aguilucho quiera salir y aprender a volar. Este es un proceso que asusta bastante. Pero la mamá mantiene una estrecha vigilancia sobre su pequeño d modo que si corre el riesgo de caer ella vuela por debajo y lo recoge sobre sus alas para que no se lastime. Este es un proceso de aprendizaje. Finalmente el aguilucho aprende a volar, alto en los cielos así como su mamá águila.


Es entonces cuando puede enfrentar la vida por si mismo.


Hoy quiero hablarte acerca de como el águila controla el viento, renueva sus fuerzas y trata con las enfermedades y la muerte. Todos sabemos que las águilas no viven en los lugares bajos como lo hacen los otros pájaros. Ellas fueron creadas para volar en los lugares altos. Pueden volar tan alto que no son vistos por el ojo humano, ni alcanzados por el rifle de un cazador. Como veremos, Dios nos hizo a los humanos también para que volásemos también en lugares altos.


No necesitamos vivir una vida miserable sin esperanza, llena de temor y desesperación.


Nuestra mente puede ser renovada cuando entendemos los propósitos de Dios para cada una de nosotras. Podemos ser libres del control de pensamientos y conductas destructivas, Dios quiere que seamos puras y santas y lleguemos a ser como Jesucristo su Hijo. Cuando las águilas viven libres son las aves más limpias, pero cuando están en cautividad son las más sucias. Cuando nosotras somos libres y vivimos en estrecho compañerismo con Dios, reflejamos su carácter.


Rehusamos a entregarnos a los malos pensamientos, a las mentiras, a la desesperanza, al chisme, al robo, a codiciar la mujer del otro, a los celos y envidias, o querer lo que no nos pertenece.


Esa clase de pensamientos ensucia nuestra mente, ¡pero la compañía de Dios y su comunión nos limpia!.


Las águilas no vuelan, se remontan. En vez de usar sus propias fuerzas y mover sus alas como lo hacen los otros pájaros, usan las corrientes de los vientos para volar alto.


El águila se sienta sobre la roca y “lee” o “estudia” el viento. Cuando el tiempo es perfecto sale y se eleva con sus grandes alas. Sin esfuerzo, sólo expandiendo sus alas y se eleva más y más alto hacia el cielo.


La Biblia se refiere al Espíritu Santo de Dios como un viento. Nosotras podemos cooperar con el Espíritu Santo y permitir que la Palabra de Dios nos levante más cerca de Jesús. No podemos mejorar nuestras vidas por nuestros propios esfuerzos, si no permitiéndole a Dios que lo haga. Somos salvos por la gracia de Dios y crecemos y maduramos en la fe sólo por Su gracia.


Las águilas pasan a través de un tiempo de renovación.


Cuando alcanzan alrededor de los sesenta años de edad ¡necesitan un tiempo de renovación!. El águila busca un lugar secreto allí arriba en las montañas.


Comienza a arrancarse las plumas que han sido dañadas por años. Como resultado sangrará mucho. Entonces esperará pacientemente que los rayos del sol le sanen. Pasando por este proceso de renovación el águila se libra de del peso muerto e innecesario de sus plumas y deja lugar para un nuevo crecimiento.


Si no fuera por este tratamiento de limpieza no podría vivir tanto como generalmente lo hace arriba de los 120 años.


Como las águilas nosotros también a veces necesitamos de pasar por un proceso de renovación en nuestras vidas para librarnos de nosotras mismas de pesos muertos e innecesarios y de cosas que no nos permitan crecer espiritualmente. Cuando Dios nos renueva, Él corta cosas infructíferas en nosotros para hacernos más fructíferas.


¿De qué frutos estamos hablando?. Pueden ser la paz, el amor, el gozo, la bondad, la honestidad, la compasión, el auto control y mucho más.


Comenzaremos a entender que los tiempos difíciles en la vida, que sono muy desagradables y dolorosos, puedan ser usados para enseñarnos y cambiarnos en mejores personas. Así que deberíamos no tratar de huir del sufrimiento, sino cooperar con Dios creyendo en sus palabra que nos dice: “Todas las cosas ayudan para bien de aquellos que aman a Dios” (Romanos 8:28)


Las águilas se enferman, así como nos sucede a los seres humanos. Cuando un águila se enferma, no tiene un doctor a quien acudir. Pero instintivamente sabe que el sol le puede traer sanidad. Es por eso que simplemente busca un lugar favorito en las altas montañas y sólo espera que los rayos del sol lo sanen.


¿No es cierto que cuando nos enfermamos tratamos de buscar la manera de sentirnos mejor?. Algunas personas van al doctor, otros usan medicina natural, y otros tan sólo esperan sentirse mejor pronto. Deberíamos siempre hacer lo mejor por nuestra salud y estar agradecidas si tenemos ayuda médica accesible. Pero nunca olvidemos que nuestro Padre Celestial nos conoce y cuida. Quiere que recurramos a Él en nuestra enfermedad y confiemos que puede sanarnos.


Puede ser que haya algo que quiere enseñarnos a través del sufrimiento y la enfermedad. La Biblia nos dice que debemos aprender a perseverar y crecer en nuestro carácter a través del sufrimiento.


Cuando dependemos de Dios en nuestra necesidad, su Santo Espíritu llena nuestros corazones con esperanza. Él está con nosotros para cuidarnos.


Algo más quiero decirte. El águila tiene que morir.


Cuando un águila está cerca de morir, vuela a su lugar favorito de la montaña, abre sus alas alrededor de si mismo, mira los rayos de sol y muere. ¡Eso es lo que hace un águila!.


Cuando una persona conoce a Dios puede morir con dignidad y con una maravillosa esperanza.


El Salmo 116:15 dice así: “Preciosa es a los ojos de Dios la muerte de sus santos”. Este mundo no es nuestro hogar permanente. Por eso Jesucristo dijo a sus discípulos antes de morir: “No se preocupen ni sufran. Si confían en Dios confíen también en mi. Allá donde vive mi Padre hay muchas moradas y voy a prepararlas para cuando vayan. Cuando todo esté listo, volveré y me los llevaré a ustedes, para que estén siempre donde yo esté.” (Juan 14:1-4)


Así como el águila mira el sol mientras espera el momento de su muerte, nosotras podemos mirar a Dios cuando nos llegue el momento de morir. Podemos morir cono esperanza y confianza en sus eternas promesas.


Jesucristo dijo: “Yo soy la resurrección y la vida, aquellos que creen mi, vivirán, aunque mueran y aquel que vive y cree en mi jamás morirá”. ¿Crees esto?.


Así es todos moriremos algún día, lo importante es estar preparados para esa experiencia. La Biblia nos enseña que hay vida más allá y ahora y aquí es el momento de prepararnos para ese viaje a la eternidad.


Jesús dijo: “Yo soy el camino, la verdad, y la vida nadie viene al Padre si no es por mi”.


Jesús es el camino a Dios, un día como las águilas nos remontaremos a las alturas a vivir con Dios para siempre.


¿Ya crees en Cristo como el camino a la Vida Eterna?. Si no es así, decídete hoy mismo Cree en Jesucristo como tu Salvador. Dile en oración: Jesús creo en ti, te recibo en mi vida, perdona mis pecados y dame la seguridad y la esperanza que viviré contigo para siempre.


15 Comentarios

Anónimo dice:

15 abril 2017 a las 17:07

Hermoso Dios le bendiga


Donaldo A Alvarez dice:

3 mayo 2017 a las 13:49

Tremendo mensaje, es buen ejemplo a seguir, todo con fe es posible y de nuevo tremendo mensaje .


Fresia dice:

6 julio 2017 a las 11:56

El espíritu santo vino a mi De noche y me reveló que como un pajarillo enjaulado estaba mi vida eso me llevo a vuscar y encontré este mensaje es ora de convertirme en un águila y dejar de vivir como un pájaro. …gracias


Anónimo dice:

29 agosto 2017 a las 6:58

Muchas gracias por dejarse guiar por el Espíritu Santo. Realmente este mensaje es alentador y muy edificante.


Gerardo Duarte Govea dice:

2 septiembre 2017 a las 0:23

Alentador mensaje, gracias, es tiempo de dejar de vivir como las gallinas con la cabeza en la tierra y remontarnos a las alturas como las águilas.


Nao dice:

20 septiembre 2017 a las 1:33

Yo no voy hablar por todos. Yo voy ablar de mi, y quiero ser realista yo leo y leo del águila pero créanme que no la puedo alcanzar pero si he cambiado algunas cosas que me han unido más a Dios y esos cambios me han hecho más humana como por ejemplo renunciar a una relación de 15 años con un hombre casado porque el Águila me enseñó que yo valgo mucho para mí Señor Jesus y que con todas mis malas acciones yo hago que su Espíritu sufra y hasta llore. Solo si les lpuedo decir el no te quiere, el nunca va a abandonar su familia porque hay mucha historia y también porque el sabe que no puede confiar en ti. Y que tu solo eres simplemente como un REFRESCO que tomas cundo tiene sed de ti. Y solo te deja fustraviones. O más bien como decimos en mi Medellín Colombia nos dejan como sapo de tomatera. Para los que no saben con los ojos desorbitados. Bueno mis mujeres bellas las invito a que se renueven como yo. Yo les podría contar tantas cosas pero no les crean a los hombres casados. Pero si créanle que después de estar con tigo vuelve a su casa y con su esposa, porque tú así lo quieres. M sufras más persigue el Aguila para que te llenes y recojas sabiduría porque de lo contrario siempre serás como las migajas que solo se las comen los pobrecitos perritos.


Mabel dice:

22 septiembre 2017 a las 13:58

Mensaje muy alentador y tan lleno de Cristo!!


Yanira dice:

25 octubre 2017 a las 11:26

Gloria a Dios este mensaje a sido de bendición para mi vida .el señor por no medio de varios evangelistas me han dicho que soy águila y aprendí de varias cualidades qué ésta ave tiene


Anónimo dice:

6 noviembre 2017 a las 23:18

AMEN


Juvenal López M. dice:

23 diciembre 2017 a las 19:17

Me gustó…


Aracelis Mercedes dice:

23 enero 2018 a las 22:05

Wsooo, bello mensaje, si pudiéramos tomar el mensaje vivido y imitar la águila fuéramos más que vencedores.


Anónimo dice:

23 enero 2018 a las 23:55

Amen muy hermoso mensaje


Anónimo dice:

21 marzo 2018 a las 22:23

Muy precioso linda palabra


Anonimo dice:

5 abril 2018 a las 8:57

Le doy gracias a Dios por esa persona q con sabiduria habla de aguila y puede ensrñar a muchos . Le bendigo. He pasado por ese proceso d arrancarm las plumas pero Dios siempre estuvo ahi , hoy estoy mas enanorada y agradecida q nunca , solo quiero q Él me ayude a ver y entender q yo soy un aguila y puedo lograr muchas cosas y aleje todo miedo e inseguridad d mi vida en el nombr d Jesus. Les bendigo


Anónimo dice:

2 mayo 2018 a las 19:31

Muy buena la enseñanza. me bendice.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


Comentario



Nombre


Correo electrónico


Web



Guardar mi nombre, correo electrónico y sitio web en este navegador para la próxima vez que haga un comentario.


Busca tu tema de interés:


Buscar

Calendario de Oración

0

Los líderes de las iglesias…

20 julio 2018

0

Las damas de RTM Mujeres de Esperanza…

19 julio 2018

1

Madres que tengan más oportunidades de estudiar la Palabra de Dios…


zona  de  descanso

Rehusamos a entregarnos a los malos pensamientos, a las mentiras, a la desesperanza, al chisme, al robo, a codiciar la mujer del otro, a los celos y envidias, o querer lo que no nos pertenece.

Esa clase de pensamientos ensucia nuestra mente, ¡pero la compañía de Dios y su comunión nos limpia!.

Las águilas no vuelan, se remontan. En vez de usar sus propias fuerzas y mover sus alas como lo hacen los otros pájaros, usan las corrientes de los vientos para volar alto.

El águila se sienta sobre la roca y “lee” o “estudia” el viento. Cuando el tiempo es perfecto sale y se eleva con sus grandes alas. Sin esfuerzo, sólo expandiendo sus alas y se eleva más y más alto hacia el cielo.



La Biblia se refiere al Espíritu Santo de Dios como un viento. Nosotras podemos cooperar con el Espíritu Santo y permitir que la Palabra de Dios nos levante más cerca de Jesús. No podemos mejorar nuestras vidas por nuestros propios esfuerzos, si no permitiéndole a Dios que lo haga. Somos salvos por la gracia de Dios y crecemos y maduramos en la fe sólo por Su gracia.


Las águilas pasan a través de un tiempo de renovación.


Cuando alcanzan alrededor de los sesenta años de edad ¡necesitan un tiempo de renovación!. El águila busca un lugar secreto allí arriba en las montañas.


Comienza a arrancarse las plumas que han sido dañadas por años. Como resultado sangrará mucho. Entonces esperará pacientemente que los rayos del sol le sanen. Pasando por este proceso de renovación el águila se libra de del peso muerto e innecesario de sus plumas y deja lugar para un nuevo crecimiento.


Si no fuera por este tratamiento de limpieza no podría vivir tanto como generalmente lo hace arriba de los 120 años.


Como las águilas nosotros también a veces necesitamos de pasar por un proceso de renovación en nuestras vidas para librarnos de nosotras mismas de pesos muertos e innecesarios y de cosas que no nos permitan crecer espiritualmente. Cuando Dios nos renueva, Él corta cosas infructíferas en nosotros para hacernos más fructíferas.


¿De qué frutos estamos hablando?. Pueden ser la paz, el amor, el gozo, la bondad, la honestidad, la compasión, el auto control y mucho más.


Comenzaremos a entender que los tiempos difíciles en la vida, que sono muy desagradables y dolorosos, puedan ser usados para enseñarnos y cambiarnos en mejores personas. Así que deberíamos no tratar de huir del sufrimiento, sino cooperar con Dios creyendo en sus palabra que nos dice: “Todas las cosas ayudan para bien de aquellos que aman a Dios” (Romanos 8:28)


Las águilas se enferman, así como nos sucede a los seres humanos. Cuando un águila se enferma, no tiene un doctor a quien acudir. Pero instintivamente sabe que el sol le puede traer sanidad. Es por eso que simplemente busca un lugar favorito en las altas montañas y sólo espera que los rayos del sol lo sanen.


¿No es cierto que cuando nos enfermamos tratamos de buscar la manera de sentirnos mejor?. Algunas personas van al doctor, otros usan medicina natural, y otros tan sólo esperan sentirse mejor pronto. Deberíamos siempre hacer lo mejor por nuestra salud y estar agradecidas si tenemos ayuda médica accesible. Pero nunca olvidemos que nuestro Padre Celestial nos conoce y cuida. Quiere que recurramos a Él en nuestra enfermedad y confiemos que puede sanarnos.


Puede ser que haya algo que quiere enseñarnos a través del sufrimiento y la enfermedad. La Biblia nos dice que debemos aprender a perseverar y crecer en nuestro carácter a través del sufrimiento.


Cuando dependemos de Dios en nuestra necesidad, su Santo Espíritu llena nuestros corazones con esperanza. Él está con nosotros para cuidarnos.


Algo más quiero decirte. El águila tiene que morir.


Cuando un águila está cerca de morir, vuela a su lugar favorito de la montaña, abre sus alas alrededor de si mismo, mira los rayos de sol y muere. ¡Eso es lo que hace un águila!.


Cuando una persona conoce a Dios puede morir con dignidad y con una maravillosa esperanza.


El Salmo 116:15 dice así: “Preciosa es a los ojos de Dios la muerte de sus santos”. Este mundo no es nuestro hogar permanente. Por eso Jesucristo dijo a sus discípulos antes de morir: “No se preocupen ni sufran. Si confían en Dios confíen también en mi. Allá donde vive mi Padre hay muchas moradas y voy a prepararlas para cuando vayan. Cuando todo esté listo, volveré y me los llevaré a ustedes, para que estén siempre donde yo esté.” (Juan 14:1-4)


Así como el águila mira el sol mientras espera el momento de su muerte, nosotras podemos mirar a Dios cuando nos llegue el momento de morir. Podemos morir cono esperanza y confianza en sus eternas promesas.


Jesucristo dijo: “Yo soy la resurrección y la vida, aquellos que creen mi, vivirán, aunque mueran y aquel que vive y cree en mi jamás morirá”. ¿Crees esto?.


Así es todos moriremos algún día, lo importante es estar preparados para esa experiencia. La Biblia nos enseña que hay vida más allá y ahora y aquí es el momento de prepararnos para ese viaje a la eternidad.


Jesús dijo: “Yo soy el camino, la verdad, y la vida nadie viene al Padre si no es por mi”.


Jesús es el camino a Dios, un día como las águilas nos remontaremos a las alturas a vivir con Dios para siempre.


¿Ya crees en Cristo como el camino a la Vida Eterna?. Si no es así, decídete hoy mismo Cree en Jesucristo como tu Salvador. Dile en oración: Jesús creo en ti, te recibo en mi vida, perdona mis pecados y dame la seguridad y la esperanza que viviré contigo para siempre.


15 Comentarios

Anónimo dice:

15 abril 2017 a las 17:07

Hermoso Dios le bendiga


Donaldo A Alvarez dice:

3 mayo 2017 a las 13:49

Tremendo mensaje, es buen ejemplo a seguir, todo con fe es posible y de nuevo tremendo mensaje .


Fresia dice:

6 julio 2017 a las 11:56

El espíritu santo vino a mi De noche y me reveló que como un pajarillo enjaulado estaba mi vida eso me llevo a vuscar y encontré este mensaje es ora de convertirme en un águila y dejar de vivir como un pájaro. …gracias


Anónimo dice:

29 agosto 2017 a las 6:58

Muchas gracias por dejarse guiar por el Espíritu Santo. Realmente este mensaje es alentador y muy edificante.


Gerardo Duarte Govea dice:

2 septiembre 2017 a las 0:23

Alentador mensaje, gracias, es tiempo de dejar de vivir como las gallinas con la cabeza en la tierra y remontarnos a las alturas como las águilas.


Nao dice:

20 septiembre 2017 a las 1:33

Yo no voy hablar por todos. Yo voy ablar de mi, y quiero ser realista yo leo y leo del águila pero créanme que no la puedo alcanzar pero si he cambiado algunas cosas que me han unido más a Dios y esos cambios me han hecho más humana como por ejemplo renunciar a una relación de 15 años con un hombre casado porque el Águila me enseñó que yo valgo mucho para mí Señor Jesus y que con todas mis malas acciones yo hago que su Espíritu sufra y hasta llore. Solo si les lpuedo decir el no te quiere, el nunca va a abandonar su familia porque hay mucha historia y también porque el sabe que no puede confiar en ti. Y que tu solo eres simplemente como un REFRESCO que tomas cundo tiene sed de ti. Y solo te deja fustraviones. O más bien como decimos en mi Medellín Colombia nos dejan como sapo de tomatera. Para los que no saben con los ojos desorbitados. Bueno mis mujeres bellas las invito a que se renueven como yo. Yo les podría contar tantas cosas pero no les crean a los hombres casados. Pero si créanle que después de estar con tigo vuelve a su casa y con su esposa, porque tú así lo quieres. M sufras más persigue el Aguila para que te llenes y recojas sabiduría porque de lo contrario siempre serás como las migajas que solo se las comen los pobrecitos perritos.


Mabel dice:

22 septiembre 2017 a las 13:58

Mensaje muy alentador y tan lleno de Cristo!!


Yanira dice:

25 octubre 2017 a las 11:26

Gloria a Dios este mensaje a sido de bendición para mi vida .el señor por no medio de varios evangelistas me han dicho que soy águila y aprendí de varias cualidades qué ésta ave tiene


Anónimo dice:

6 noviembre 2017 a las 23:18

AMEN


Juvenal López M. dice:

23 diciembre 2017 a las 19:17

Me gustó…


Aracelis Mercedes dice:

23 enero 2018 a las 22:05

Wsooo, bello mensaje, si pudiéramos tomar el mensaje vivido y imitar la águila fuéramos más que vencedores.


Anónimo dice:

23 enero 2018 a las 23:55

Amen muy hermoso mensaje


Anónimo dice:

21 marzo 2018 a las 22:23

Muy precioso linda palabra


Anonimo dice:

5 abril 2018 a las 8:57

Le doy gracias a Dios por esa persona q con sabiduria habla de aguila y puede ensrñar a muchos . Le bendigo. He pasado por ese proceso d arrancarm las plumas pero Dios siempre estuvo ahi , hoy estoy mas enanorada y agradecida q nunca , solo quiero q Él me ayude a ver y entender q yo soy un aguila y puedo lograr muchas cosas y aleje todo miedo e inseguridad d mi vida en el nombr d Jesus. Les bendigo


Anónimo dice:

2 mayo 2018 a las 19:31

Muy buena la enseñanza. me bendice.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


Comentario



Nombre


Correo electrónico


Web



Guardar mi nombre, correo electrónico y sitio web en este navegador para la próxima vez que haga un comentario.


Busca tu tema de interés:


Buscar

Calendario de Oración

0

Los líderes de las iglesias…

20 julio 2018

0

Las damas de RTM Mujeres de Esperanza…

19 julio 2018

1

Madres que tengan más oportunidades de estudiar la Palabra de Dios…


La Biblia se refiere al Espíritu Santo de Dios como un viento. Nosotras podemos cooperar con el Espíritu Santo y permitir que la Palabra de Dios nos levante más cerca de Jesús. No podemos mejorar nuestras vidas por nuestros propios esfuerzos, si no permitiéndole a Dios que lo haga. Somos salvos por la gracia de Dios y crecemos y maduramos en la fe sólo por Su gracia.

Las águilas pasan a través de un tiempo de renovación.

Cuando alcanzan alrededor de los sesenta años de edad ¡necesitan un tiempo de renovación!. El águila busca un lugar secreto allí arriba en las montañas.

Comienza a arrancarse las plumas que han sido dañadas por años. Como resultado sangrará mucho. Entonces esperará pacientemente que los rayos del sol le sanen. Pasando por este proceso de renovación el águila se libra de del peso muerto e innecesario de sus plumas y deja lugar para un nuevo crecimiento.

Si no fuera por este tratamiento de limpieza no podría vivir tanto como generalmente lo hace arriba de los 120 años.

Como las águilas nosotros también a veces necesitamos de pasar por un proceso de renovación en nuestras vidas para librarnos de nosotras mismas de pesos muertos e innecesarios y de cosas que no nos permitan crecer espiritualmente. Cuando Dios nos renueva, Él corta cosas infructíferas en nosotros para hacernos más fructíferas.

¿De qué frutos estamos hablando?. Pueden ser la paz, el amor, el gozo, la bondad, la honestidad, la compasión, el auto control y mucho más.

Comenzaremos a entender que los tiempos difíciles en la vida, que sono muy desagradables y dolorosos, puedan ser usados para enseñarnos y cambiarnos en mejores personas. Así que deberíamos no tratar de huir del sufrimiento, sino cooperar con Dios creyendo en sus palabra que nos dice: “Todas las cosas ayudan para bien de aquellos que aman a Dios” (Romanos 8:28)

Las águilas se enferman, así como nos sucede a los seres humanos. Cuando un águila se enferma, no tiene un doctor a quien acudir. Pero instintivamente sabe que el sol le puede traer sanidad. Es por eso que simplemente busca un lugar favorito en las altas montañas y sólo espera que los rayos del sol lo sanen.

¿No es cierto que cuando nos enfermamos tratamos de buscar la manera de sentirnos mejor?. Algunas personas van al doctor, otros usan medicina natural, y otros tan sólo esperan sentirse mejor pronto. Deberíamos siempre hacer lo mejor por nuestra salud y estar agradecidas si tenemos ayuda médica accesible. Pero nunca olvidemos que nuestro Padre Celestial nos conoce y cuida. Quiere que recurramos a Él en nuestra enfermedad y confiemos que puede sanarnos.

Puede ser que haya algo que quiere enseñarnos a través del sufrimiento y la enfermedad. La Biblia nos dice que debemos aprender a perseverar y crecer en nuestro carácter a través del sufrimiento.

Cuando dependemos de Dios en nuestra necesidad, su Santo Espíritu llena nuestros corazones con esperanza. Él está con nosotros para cuidarnos.

Algo más quiero decirte. El águila tiene que morir.

Cuando un águila está cerca de morir, vuela a su lugar favorito de la montaña, abre sus alas alrededor de si mismo, mira los rayos de sol y muere. ¡Eso es lo que hace un águila!.

Cuando una persona conoce a Dios puede morir con dignidad y con una maravillosa esperanza.

El Salmo 116:15 dice así: “Preciosa es a los ojos de Dios la muerte de sus santos”. Este mundo no es nuestro hogar permanente. Por eso Jesucristo dijo a sus discípulos antes de morir: “No se preocupen ni sufran. Si confían en Dios confíen también en mi. Allá donde vive mi Padre hay muchas moradas y voy a prepararlas para cuando vayan. Cuando todo esté listo, volveré y me los llevaré a ustedes, para que estén siempre donde yo esté.” (Juan 14:1-4)

Así como el águila mira el sol mientras espera el momento de su muerte, nosotras podemos mirar a Dios cuando nos llegue el momento de morir. Podemos morir cono esperanza y confianza en sus eternas promesas.

Jesucristo dijo: “Yo soy la resurrección y la vida, aquellos que creen mi, vivirán, aunque mueran y aquel que vive y cree en mi jamás morirá”. ¿Crees esto?.

Así es todos moriremos algún día, lo importante es estar preparados para esa experiencia. La Biblia nos enseña que hay vida más allá y ahora y aquí es el momento de prepararnos para ese viaje a la eternidad.

Jesús dijo: “Yo soy el camino, la verdad, y la vida nadie viene al Padre si no es por mi”.

Jesús es el camino a Dios, un día como las águilas nos remontaremos a las alturas a vivir con Dios para siempre.

¿Ya crees en Cristo como el camino a la Vida Eterna?. Si no es así, decídete hoy mismo Cree en Jesucristo como tu Salvador. Dile en oración: Jesús creo en ti, te recibo en mi vida, perdona mis pecados y dame la seguridad y la esperanza que viviré contigo para siempre.



By Mujeres de Esperanza